Bienvenido Sobreviviente

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sábado

Diecinueve de Diciembre

El otro diavarias personas corrieron hacia la ventana. Pregunte que pasaba y decían que una ambulancia había chocado en Avda Libertador. No se porque pensé en la chiquilla y me puse nervioso. Uno de los tipos tenia unos binoculares. Se los pedí. La ambulancia se había estrellado contra el ómnibus. Habían varios zombies devorar a alguien que tropezó y un sujeto correr. ¡Era el cheto! Busque a ver si había alguien más... Y la vi... Mariana estaba ahí pero no se movia. Grite solo que se moviera. El corazón se me subió a la garganta. Corrí hasta la puerta pero no me dejaron salir. Cuando me soltaron fui hasta la puerta mas cercana, dentro tome una silla y la arroje contra la ventana y salte como en las pelis... pero no caí ileso, me corte.
Llovía y sentía como la ropa se me pegaba al cuerpo, además hacia frió. Escuche mi nombre. Mire hacia arriba, en el borde del techo. Era Maria (lo que daría por verla mojada en ese momento) preguntándome que hacia. No tenía tiempo para responderle y me fui corriendo con el hacha en manos. Senti una punzada en la pierna pero no me detuve y segui mi camino. Me cruce al cheto que seguía con ese chaleco jugando al soldado. Seguí expreso sacando las gotas que me caían en los ojos. Llegue hasta la ambulancia. Grite su nombre. Unos cadáveres se me acercaron y los derribe. Estaba como loco. Al final la encontré. Estaba metida entre dos autos y un muerto de hambre intentaba alcanzarla. Sin pensarlo agarré al bastardo de la ropa y lo lance lejos. Luego me acerque y lo decapite. Volví por ella, la pobrecita estaba temblando de frió. Sus ojos se iluminaron al verme. No podía caminar se había torcido el tobillo. Me saque la gabardina y se la puse encima. Estaba mojada pero disminuiría el frió. La cargue en mis brazos y apenas di dos pasos ya tenia un grupito de esas mierdas. Ella grito de miedo, eran realmente grotescos. La baje y le dije que quedara detrás mió. Me lance sobre ellos y entre relámpagos y truenos fui balanceando mi hacha de un lado a otro. La lluvia se había encargado de limpiar la sangre en el suelo y formo un pequeño rió rojo que desembocaba en un desagüe. La pobre de Mariana intentaba seguirme mientras deshacía todo aquello que no estuviese vivo. Luego de media hora deje el hacha en medio de la calle y tome otra vez a Mariana entre mis brazos para emprender nuestro camino hasta el palacio
Estaba exhausto, Mariana me dijo que había más detrás de nosotros. Gire hacia atrás. No eran demasiado pero si no me apresuraba me alcanzarían. Pero ya estaba cansado y me dolía todo el cuerpo. De la nada una cabeza exploto y luego otra. Mariana se tapo los oídos. Seguí avanzado y vi a Maria. Una gran sonrisa se me dibujo en el rostro, todavía la tengo. Hice un último esfuerzo y trote hasta llegar a ella.
Es un ángel, con un rifle . Con su dulce voz me pregunto si estaba bien o herido, luego me ayudo con Mariana. Vi que la pequeña tenía mi anillo en cuello con un collar dorado. Me dio cierta satisfacción, ese sentimiento de que valió la pena haberse jugado por ella. Cuando entramos algunos me aplaudieron. Mariana también y Maria me guiño un ojo. Si lo admito me sonroje.
Cecilia apareció y me abrazo. Que mina más inoportuna, justo que me acercaba a la morena me cae la rubia. Ella noto que estaba sangrando.
Maria me sentó en el suelo y con un cuchillo rompió mi pantalón. Mi pierna estaba sangrando, vio un vidrio y me lo saco, no hace falta mi grito al sentir que el vidrio salir y rasgar mi carne. Me pregunto si me mordieron y Mariana respondió por mí. Dos sujetos me cargaron hasta el dormitorio donde me curaron.
Y ahora estoy en una cama con mi pierna derecha vendada. A mi izquierda esta Mariana durmiendo... todavía se chupa el dedo... Estuvimos hablando como si nos conocieramos de toda la vida cuando era la segunda vez que nos veiamos. La rubia me tiro los perros diciendo que parecia su padre. Mariana me abrazo y le echo la lengua. Luego cayo Maria a ver si estaba mejor. Lo gracioso fue que Mariana la corrio cuando se sento en la cama. La verdad es que me cae bien la niña y estoy seguro que en otra vida fue mi hija o viceversa. Es algo que no se explicar.
Para colmo creo que me resfrié. Mauricio llego y enseguida vino a verme hace un par de horas. En este momento el culo roto esta roncando como el mejor en la cama de la esquina. Y Cecilia esta durmiendo en la cama de la derecha y bueno... me hace dudar sobre lo que quiero. Y se que si no meto la pata puedo llegar a estar con Maria. Pero Cecilia esta ahí en cierta forma en medio, molestando. Pero ahora la veo, dormida con su pelo tapando la almohada y me recuerda los tiempos donde ella era el centro de mi mundo y despierta ese sentimiento que tenia dormido hacia ella. Sentimiento que la venezolana me despertó. Mujeres.
Por lo menos se que Mariana me quiere. Podría usarla para demostrar mis dotes de buena persona, que me salen de forma natural con ella. Que Buitre...
Intentare dormir, total mañana será otro día "